Simulador quirúrgico caricaturesco, de humor negro y controles endiabladamente difíciles, tan frustrante como adictivo
Simulador quirúrgico caricaturesco, de humor negro y controles endiabladamente difíciles, tan frustrante como adictivo
PROS
- Humor negro constante y situaciones absurdas con el desastroso Nigel Burke y pacientes muy peculiares.
- Sistema de control único, con cada dedo asignado a una tecla, que convierte cada movimiento en un reto.
- Física y estética caricaturescas que rebajan el dramatismo de las operaciones.
- Gran margen para repetir y experimentar, sin consecuencias reales cuando algo sale mal.
- Expansión A&E incluida, con más procedimientos, nuevos entornos (quirófano, pasillos, ambulancia) y gráficos más pulidos.
CONTRAS
- Controles extremadamente difíciles que pueden resultar muy frustrantes.
- Instrumentos que se caen con facilidad al suelo o dentro del paciente debido a la inercia del brazo.
- Apartado sonoro flojo, con efectos sencillos y música muy repetitiva que no se puede desactivar.
- Simulación médica muy simplificada, lejos de cualquier enfoque realista.
- No apto para personas sensibles a la sangre, aunque esté representada de forma estilizada.
Surgeon Simulator 2013 es un simulador de cirugía exagerado y cargado de humor negro, en el que encarnas al torpe cirujano Nigel Burke mientras intenta salvar vidas utilizando herramientas de todo menos ortodoxas, como si la sala de operaciones fuera un escenario de comedia macabra en 3D. El resultado es una mezcla de trasplantes, caos físico y chistes sangrientos, muy lejos de cualquier aproximación realista a la medicina.
Está pensado para jugadores que buscan un reto complicado, disfrutan con el humor más oscuro y no se asustan ante escenas repletas de sangre y torpeza quirúrgica.
Una sala de operaciones convertida en caricatura
Al iniciar una partida, el juego te planta directamente en el quirófano: solo ves el brazo de Nigel, al paciente anestesiado y varias mesas repletas de instrumentos. No hay introducción ni explicaciones detalladas, lo que refuerza la sensación de estar en medio de un desastre médico a punto de ocurrir.
Las intervenciones siguen un esquema básico: escoger una herramienta y aplicarla sobre el cuerpo del paciente. La sierra circular sirve para abrir la caja torácica, el bisturí permite cortar órganos con facilidad y, de vez en cuando, te preguntas si ciertos objetos que tienes a mano (como ese martillo) deberían estar realmente en una operación seria. El protagonista, sin embargo, es un completo inepto, lo que convierte cada procedimiento en una especie de sketch sangriento.
La representación de los órganos y la física de los objetos está muy simplificada. Todo recuerda a un sueño extraño o a un dibujo animado, lo que suaviza el impacto de tanta hemoglobina digital. Esa estética caricaturesca encaja bien con los pacientes especiales que van apareciendo, desde el Heavy de Team Fortress 2 hasta un alienígena con una anatomía peculiar, pasando incluso por el 45.º presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump.
Controles diabólicos y caos calculado
El corazón del juego está en su sistema de control, deliberadamente difícil. Para manipular la mano de Nigel combinas teclado y ratón: cada dedo se activa con una tecla diferente, el botón izquierdo hace descender el brazo y el derecho modifica el giro de la muñeca. Sobre el papel puede parecer sencillo, pero en pantalla todo se convierte en una lucha constante contra la inercia y la falta de precisión.
El brazo se mueve con torpeza, como si perteneciera a alguien medio dormido, y eso provoca situaciones tan frustrantes como cómicas: herramientas que se te escapan, bisturíes que caen dentro del pecho abierto del paciente, o instrumentos vitales que terminan por el suelo en el momento menos oportuno.
La sensación recuerda vagamente al clásico juego de mesa Operación, pero aquí la exigencia es mucho mayor. No basta con tener buena puntería, también hay que coordinar varios dedos, ángulos y alturas a la vez, lo que convierte cada pequeño gesto en un desafío.
Además de las operaciones en quirófano, el juego propone procedimientos en contextos aún más tensos, como intervenciones en el pasillo del hospital o en la parte trasera de una ambulancia a toda velocidad. La dificultad de los controles se acentúa y la experiencia se vuelve todavía más caótica.
Humor negro y aprendizaje a base de fracasos
Surgeon Simulator 2013 no pretende enseñar medicina. Lo que transmite, más bien, es que la cirugía real es una disciplina mucho más seria y compleja de lo que cualquier videojuego puede reflejar. La torpeza forzada del control hace que el jugador sea muy consciente de sus propias limitaciones motoras mientras trata de no desangrar al paciente.
La clave está en aceptar el fracaso como parte del espectáculo. Las primeras operaciones suelen terminar en catástrofe, pero no hay consecuencias reales, así que puedes volver a intentarlo una y otra vez, probando combinaciones de herramientas y movimientos hasta que consigues completar el trasplante. Ese bucle ensayo-error, acompañado por una buena dosis de humor negro, es gran parte del atractivo del juego.
Quien tenga fobia a la sangre, aunque sea en versión digital simplificada, probablemente abandonará pronto. Para el resto, la mezcla de tensión, risa nerviosa y desastres quirúrgicos puede resultar sorprendentemente adictiva.
Gráficos caricaturescos y sonido irregular
Visualmente, el juego apuesta por un estilo 3D sencillo y muy estilizado. Órganos, huesos y herramientas se representan de forma esquemática, lo bastante clara como para entender qué estás haciendo, pero sin aspirar a un realismo detallado. Esta decisión encaja con el tono general de comedia macabra y ayuda a que las escenas más violentas resulten menos impactantes.
La versión actual incluye la expansión A&E, que aporta gráficos más pulidos y entornos adicionales, además de nuevos procedimientos que amplían el abanico de situaciones grotescas. También incorpora una banda sonora más intensa, pensada para acompañar el ritmo de las operaciones.
El sonido, sin embargo, sigue siendo uno de los puntos débiles. Los efectos resultan simples, los comentarios de Nigel durante las cirugías son esporádicos y la música puede hacerse muy repetitiva y molesta. Además, no se puede desactivar, así que toca acostumbrarse o bajar el volumen general desde fuera del juego.
¿Para quién es Surgeon Simulator 2013?
Surgeon Simulator 2013 encaja mejor con quienes disfrutan de los juegos difíciles y no se toman demasiado en serio lo que ocurre en pantalla. Si te atraen los retos basados en controles complicados, la física impredecible y el humor más negro, aquí encontrarás una experiencia distinta a la mayoría de títulos de simulación.
En cambio, quienes busquen una representación realista de la cirugía, un control preciso o un apartado sonoro cuidado, probablemente saldrán decepcionados. Tampoco es recomendable para jugadores sensibles a la sangre o al gore, aunque esté presentado de forma estilizada.
PROS
- Humor negro constante y situaciones absurdas con el desastroso Nigel Burke y pacientes muy peculiares.
- Sistema de control único, con cada dedo asignado a una tecla, que convierte cada movimiento en un reto.
- Física y estética caricaturescas que rebajan el dramatismo de las operaciones.
- Gran margen para repetir y experimentar, sin consecuencias reales cuando algo sale mal.
- Expansión A&E incluida, con más procedimientos, nuevos entornos (quirófano, pasillos, ambulancia) y gráficos más pulidos.
CONTRAS
- Controles extremadamente difíciles que pueden resultar muy frustrantes.
- Instrumentos que se caen con facilidad al suelo o dentro del paciente debido a la inercia del brazo.
- Apartado sonoro flojo, con efectos sencillos y música muy repetitiva que no se puede desactivar.
- Simulación médica muy simplificada, lejos de cualquier enfoque realista.
- No apto para personas sensibles a la sangre, aunque esté representada de forma estilizada.
PROS
- La jugabilidad es ingeniosa y divertida
- Perfecto para jugar en compañía de un amigo
CONTRAS
- Pocas operaciones disponibles
- No adecuado para quienes buscan una experiencia de juego más realista
Surgeon Simulator 2013 es un simulador de operaciones quirúrgicas. Esta definición parece encajar perfectamente si se observan algunas imágenes fijas del juego, y se corre el riesgo de clasificarlo en esa categoría de títulos supercomplicados en los que hay que consultar enormes manuales y seguir largos procedimientos para realizar las acciones prescritas por la simulación. Y, como estamos hablando de cirugía de alto nivel, uno esperaría precisamente eso.
Sin embargo, Surgeon Simulator 2013 toma un enfoque diferente y ofrece al jugador una experiencia hilarante. Sí, has leído bien, “hilarante”. El juego destruye por completo la idea de la simulación a través de un sistema de control extremadamente extraño: el ratón mueve la mano del cirujano y ciertas combinaciones de teclas permiten la rotación de la muñeca y el uso de los dedos. Aunque parezca sencillo, la sensibilidad es muy alta y el resultado es que uno se mueve por la mesa de operaciones con la destreza de un borracho.
Un primer vistazo a este sistema de control se tiene antes de la operación, cuando, en la oficina del cirujano, podemos interactuar con el escritorio y elegir algunas opciones de juego. Ya aquí se puede entender cómo una acción tan simple como agarrar un vaso, mover una hoja o insertar un disquete (los ordenadores de los cirujanos son evidentemente bastante antiguos) requiere una sensibilidad… ¡de cirujano!
Una vez elegida la operación a realizar (lamentablemente, solo hay tres tipos), se entra en el quirófano y a las dificultades motoras se suma el intentar comprender lo que tenemos que hacer.
En un trasplante de corazón (una de las operaciones disponibles) hay un procedimiento preciso que se debe seguir en secuencia, y tal procedimiento ciertamente no es presentado por el juego; por alguna razón, Surgeon Simulator 2013 asume que el jugador medio de videojuegos tiene este tipo de conocimiento. En la era de Internet, sin embargo, es fácil solucionar este problema...
Menos fácil será ejecutar lo que hayas leído en algún sitio o guía. Porque, como te hemos anticipado, el control de tu mano (sola, por alguna razón nuestro cirujano opera con una mano) es cuando menos problemático y en poco tiempo te encontrarás derramando instrumentos, medicamentos y objetos varios por todas partes (posiblemente incluso dentro de la caja torácica del paciente).
Pero Surgeon Simulator 2013 revela aquí su esencia de videojuego sandbox centrado en la comedia física al estilo de Mister Bean. Pronto te darás cuenta de que lo importante no es tanto completar la operación de manera eficiente (algo que es posible con diferentes grados de éxito y, por lo tanto, de puntuación), sino divertirse y cometer las peores atrocidades en el quirófano.
Si consideramos que las tres operaciones disponibles son jugables (una vez desbloqueadas) también en modo “ambulancia”, donde operamos, precisamente, en una ambulancia donde, obviamente, todo se mueve (incluido el paciente) y los objetos caen por todas partes, entenderemos bien cuál es el espíritu del juego.
En definitiva, se trata de una experiencia de juego extremadamente divertida si se toma por lo que realmente es: una comedia continua.
Pro
PROS
- La jugabilidad es ingeniosa y divertida
- Perfecto para jugar en compañía de un amigo
CONTRAS
- Pocas operaciones disponibles
- No adecuado para quienes buscan una experiencia de juego más realista